El TOC es un problema neurológico que se traduce en un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos obsesivos, es decir, ideas fijas recurrentes que generan inquietud, temor y ansiedad.
Estas ideas obsesivas, además, se expresan de múltiples maneras y se viven con sentimientos contrarios a ellas, pudiendo ocasionar conductas compulsivas con el fin de calmar la ansiedad que generan y que se transforman en rituales o reacciones exageradas de resistencia a las propias ideas obsesivas.
El TOC suele empezar a manifestarse durante la infancia o la adolescencia. Su evolución suele ser progresiva, aunque puede aparecer también de forma repentina por estrés o ante un acontecimiento concreto que actúa como desencadenante. Se considera como un trastorno crónico, si bien cursa con periodos de clara mejoría, aunque la desaparición total de los síntomas únicamente se produce en un 20% de los casos.
